Cuidado y limpieza del uniforme de Kendo

 

 
El mal olor del equipo de Kendo es conocido por todo aquel que lo practique. Recuerdo lo que me dijeron cuando entre vestido por primera vez con mi Hakama y mi Keiko Gi al dojo: “El kenshi siempre tiene que estar presentable. Kendo no es como otras artes marciales donde una vestimenta gastada es sinónimo de mucha práctica, la vestimenta del kenshi tiene que estar siempre en buen estado”. Los primeros meses de práctica no presentaron mucha dificultad, pero a medida que la vestimenta comenzó a acumular transpiración y sudor comenzaron a surgir los problemas. Es por esto que me he dispuesto a relatar mis hallazgos relacionados a la limpieza del Keiko Gi y la Hakama.

La primera vez que lavé el uniforme seguí al pie de la letra las instrucciones que encontré en alguna página perdida por Internet. Pero algunos lavados después me di cuenta que estas no estaban ayudando mucho, ya que mi vestimenta olía cada vez peor. En muchas “juntadas” de kendokas escuché como todos comentaban este tema y proponían diferentes estrategias para combatirlo, pero la mayoría consistían en “tapar” el olor.

Keiko GiSer estudiante de medicina me ayudo a encarar otro enfoque el lavado de la indumentaria. El mal olor de todas las cosas en general está dado por microorganismos del reino “fungi”, conocidos como “hongos”. Estos se desarrollan en medios húmedos cálidos y con poco oxígeno, es decir nuestra vestimenta. Es así como llegamos a la primera recomendación: ventilar el equipo, y no simplemente sacarlo de los bolsos, sino ponerlo en algún lugar que tenga una buena corriente de aire (patio, balcón). De esta manera ya estamos matando a estos molestos hongos.

La siguiente parte consiste en desinfectar. Es común pensar que lavando nuestro equipo lo estamos desinfectando, pero no es así. Simplemente estamos inactivando todos estos hongos por algún tiempo, por eso, cuanto más viejo es el equipo, mas rápido vuelve a tener mal olor luego de lavarlo. Entonces, la mejor forma de desinfectarlo es usando desinfectantes en aerosol, conocidos muchas veces como Lysoform, su marca comercial, pero cualquier marca sirve.

Lo que recomiendo después de cada práctica es: primero, ventilar el equipo, luego rociarlo con el desinfectante (no se necesita mucho, con 2 o 3 chorros de menos de 1 segundo es suficiente), y finalmente dejarlo ventilar un poco más de tiempo. De esta manera no tendremos que lavar tan seguido el equipo, evitando que se decolore.

Sin embargo, es recomendable lavar el equipo por lo menos una vez cada 2 o 3 meses. A la hora de lavarlo, mi consejo es similar al anterior: desinfección. Si bien los jabones antisépticos están pensados para el uso sobre la piel humana, también tienen mucha utilidad en este caso. Cualquier jabón antiséptico sirve, pero es mucho más fácil usar los jabones líquidos ya que no dejan restos sobre el equipo.

BoguLa mejor forma de lavar la vestimenta es poniéndola sobre un fuentón grande (o dentro de la bañera) y llenarlo de agua. Una vez que está bien empapada, usar el jabón (en este caso tampoco es necesario usar demasiada cantidad). Luego de mezclar bien el jabón con el agua, dejar reposar unos 10 minutos, tirar el agua con jabón, poner agua limpia y dejar reposar nuevamente algunos minutos. Para finalizar, escurrir con sutileza, en especial la Hakama, y colgar en un lugar ventilado. Es importante remarcar las “tablas” de la Hakama para que no se pierdan con el tiempo.

Estos concejos no son muchos, básicamente son los 3 resaltados, pero pienso que son útiles y empíricamente muy efectivos. Además, si bien la nota esta apuntada a la Hakama y el Keiko Gi, todos ellos pueden ser tenidos en cuenta, con algo de cuidado, para el Bogu.

¡Espero que les sirva!

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